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El SIMAP apoya la creación de la Especilidad de Medicina de Urgencias y Emergencias
Postura del Simap ante la creación de la especialidad de Urgencias y Emergencias en España.

El SIMAP (Sindicato de Médicos de asistencia Pública) instituido para conseguir aunar la defensa de una sanidad pública de calidad con una condiciones laborales adecuadas de los profesionales sanitarios, como así recogen los estatutos de su constitución, entiende que el tema de la creación de la especialidad médica de Urgencias y Emergencias en España contribuirá a mejorar ambas premisas: la calidad de la asistencia y la correcta clasificación de los profesionales sanitarios para desempeñar sus funciones especificas.

Tan importante como la creación de esta especialidad es que, hasta la fecha en la que se apruebe en nuestro país la especialidad de Urgencias Emergencias, se permita optar a una capacitación en urgencias y emergencias a aquellos profesionales que han estado desarrollando esta función.

Tan importante como la creación de las diferentes especialidades es que el propio sistema de salud establezca un sistema de formación y actualización continuada, serio y eficaz, del que las diferentes consejerías de sanidad deben ser responsables directas y no delegar esta formación en empresas externas con las que con frecuencia pueden existir conflicto de intereses que reste objetividad a la formación impartida.

Dentro de un sistema de formación troncal, fundamental para una concepción amplia de la medicina, parece lógico dedicar unos años a la formación específica en materia de urgencias y emergencias. Esta formación es necesaria ya que las enfermedades se pueden manifestar con una agudeza y virulencia tal que el tiempo de actuación y las medidas a adoptar son diferentes a las que se tomarían si esas mismas enfermedades se presentaran de una forma menos agresiva. Esta es la base de la creación de esta especialidad.

No tiene sentido formar Médicos de Familia o Internistas para que trabajen en urgencias y exigirles años de capacitación. De esta forma estamos desperdiciando tiempo y dinero público en formar a un especialista en Atención Primaria o en Medicina Interna, especialidades que tienen su ámbito de actuación bien definido, para que trabajen en situaciones urgentes que sólo parcialmente ocuparían su ámbito de actuación en su trabajo como médicos en los servicios de urgencias hospitalarios. La existencia de la especialidad de médico de Atención Primaria no es por las patologías a estudiar y tratar sino por el ámbito en el que éstas se presentan. Eso hace que el trabajo del Médico de Atención Primaria tenga un espacio fundamental y central en la asistencia sanitaria a la población: prevención de la salud y atención próxima y ambulatoria a la población. Tampoco la especialidad en Medicina Interna tiene su sentido en la existencia de enfermedades específicas propias de su especialidad. Las enfermedades que trata son las mismas que las del médico de Atención Primaria y que las del especialista en Cuidados Intensivos. Es la situación en la que se encuentran esas enfermedades: complicación, gravedad, pluripatología, necesidad de hospitalización, etc. Es un continuo en la asistencia a la población que debe estar claro y bien interrelacionado ya que los pacientes son los mismos y las patologías las mismas: sólo cambia el nivel de cuidado que precisan, su gravedad, complejidad o urgencia vital. En ese continuo de asistencia sanitaria entendemos que tiene su lugar la especialidad de Urgencias y Emergencias. Facultativos y diplomados de enfermería que estén altamente cualificados en la atención a pacientes que presentan patologías tanto médicas como traumatológicas graves y agudas tanto en el ámbito hospitalario como de forma previa. Es decir, se atiende a pacientes con patología médica o traumatológica aguda y grave desde el momento en que se produce y se notifica a los servicios sanitarios. Para que la creación de esta especialidad tenga una correcta repercusión en la asistencia sanitaria urgente a la población es necesario que profesionales cualificados atiendan a los pacientes graves desde el primer momento. Es imprescindible que las unidades de Médicos SAMU estén formadas por médicos especialistas en Urgencias y Emergencias, que actúen coordinadamente con los servicios hospitalarios de Urgencias. Una propuesta que conseguiría la completa coordinación de la asistencia de urgencias/emergencias prehospitalaria e intrahospitalaria sería la integración y asunción de la misma, en cada departamento, por el servicio de urgencias hospitalario. Al igual que el resto de especialistas hospitalarios lo son de departamento (FED: facultativos especialistas de departamento), los facultativos especialistas en Urgencias Emergencias deberían asumir la asistencia en situaciones de urgencia/emergencia que se produjeran en todo el departamento, contando con la necesaria adecuación de plantillas y con una correcta organización interna. Se acortarían los tiempos en la atención extrahospitalaria y mejoraría la coordinación con el hospital. Estas dos circunstancias son premisas básicas ya que la atención (correcta y rápida) a pacientes críticos fuera del hospital supone el punto crucial para reducir la mortalidad o las secuelas crónicas graves. Por este motivo es necesario un modelo unificado de organización, tanto en el ámbito hospitalario como en el extrahospitalario que estaría a cargo de los facultativos especialistas en Urgencias y Emergencias del departamento de salud.

La creación de la especialidad de Urgencias Emergencias contribuiría a la formación de planillas estables constituidas por facultativos que desde un comienzo hubieran optado por esta especialidad y así tendrían el conocimiento de sus circunstancias particulares. De esta forma quedaría cubierto un escalón fundamental en la asistencia sanitaria a la población con una estructura sólida, con una coordinación adecuada de la atención ambulatoria y la hospitalización, pero, sobre todo, con una capacidad de rápida respuesta asistencial a patologías graves tiempo-dependientes.

Tal como nosotros propondríamos, se debería diferenciar el ámbito de actuación de los futuros facultativos especialistas en Urgencias y Emergencias de la atención continuada dentro del ámbito de Atención Primaria que presta esta atención fuera de los horarios de consulta ordinaria y cuyos responsables son los propios Médicos de Equipo de Atención Primaria. Los especialistas de Urgencias y Emergencias serían facultativos especialistas de departamento y atenderían las patologías cuya gravedad requeriría su actuación, tanto a nivel pre como intrahospitalario. Por supuesto, es imprescindible un alto nivel de colaboración y es inevitable que existan puntos de intersección en los campos de atención continuada y atención urgente hospitalaria ya que es el propio paciente en la mayoría de las ocasiones es el que decide dónde acudir a solicitar la asistencia. Pero la solución de estas posibles interferencias no pasa por negar la nueva especialidad, sino por un trabajo de educación sanitaria de la población y por el trabajo conjunto de estos dos niveles asistenciales.

La creación de una nueva especialidad, tal como apuntan sus detractores, requiere de la existencia de un campo de actuación diferenciado, cuerpo de conocimiento propio, paradigma de actuación y orientación específica. Pensamos que sí se dan estas condiciones y que la formación de especialistas en este sentido puede suponer una mejora en la asistencia sanitaria y un ahorro económico al dedicar el tiempo de formación específica, dentro de la troncalidad, a la adquisición de conocimientos organizativos de prioridades de actuación ante las urgencias/emergencias y conocimientos técnicos, asegurando la práctica reiterada necesaria de los mismos, que permitan alcanzar un nivel optimo para su realización.